El fin de semana del 28,29 y30 de diciembre por fin se puso en macha la esperada escuela de género de la FELGTB.
Creo que trabajar sobre el género es fundamental para que los colectivos LGTB puedan seguir avanzando y evolucionando, tenemos que implicarnos todos y todas en los problemas que surgen a la hora de relacionarnos.
Para que lesbianas, gays, bisexuales y transexuales puedan convivir dentro de un mismo colectivo, debemos estar dispuestos a trabajar las relaciones desiguales de poder, dominación, estatus y discriminación que se llevan dando desde hace tiempo.
Reflexionando sobre el taller puedo decir que estoy bastante contenta, fundamentalmente ha sido práctico, hemos realizado muchas dinámicas para relacionarnos.
Hemos trabajado sobre cómo hemos construido nuestro género cada uno/a de nosotros/as, cómo han influido nuestras experiencias personales a lo largo de la niñez y adolescencia en la construcción de lo que somos hoy en día..
Hemos comprobado cómo los hombres y las mujeres se comportan de forma distinta a causa de la educación recibida, cómo los hombres han sido alentados desde pequeños para ser fuertes, decididos, contundentes, dominadores, etc. y cómo se ha fomentado la docilidad, la calidez, la delicadeza, la inseguridad, etc. en las mujeres.
Para mi lo más interesante de este taller ha sido identificar los problemas reales con los que nos encontramos en los colectivos, hablar con sinceridad de lo que todos pensamos, pero de lo que nadie habla, porque suena arduo y duro, hemos hablado de misoginia y lesbofobia, pero también de otros términos que no solemos utilizar nunca, aquellos que identifican el miedo a los hombres(androfobia) y el odio hacia estos (misandria), términos que nunca se utilizan y me llevan a pensar que son más políticamente incorrectos.
Es preocupante el machismo encubierto con el que nos encontramos día a día, los discursos a favor de las mujeres que se quedan vacíos cuando se actúa haciendo lo contrario a lo que se promulga.
En esta escuela hemos hecho propuestas para mejorar estas relaciones, creo que es importante gestionar la rabia que muchos y muchas albergamos por situaciones de opresión, sometimiento y dominación, que hemos ido acumulando. Creo que es importante dejar de reprochar y empezar a ser conciliadores/as a través de la educación, la formación y la invitación.
Si conseguimos transformar los radicalismos en manos tendidas la convivencia en los colectivos podrá llegar a ser una realidad. A nadie le gusta estar donde es atacado/a, simplemente con conseguir ser más humanos/as ya tendríamos un gran trazo avanzado.
La escuela de género es un comienzo para tratar estos temas, una esperanza para seguir creciendo más y mejor.
Así que ya estoy deseando que continuemos con la segunda parteeeeeeeee!!.