Aplicando la Teoria Queer a la práctica - Desencasillémonos-
¿Puede una lesbiana ser cristiana?, ¿Y puede un transgénero ser católico?,
¿Puede un gay ser del pp?, ¿Puede una feminista manifestarse en contra del aborto?, ¿Se puede ser cristiano sin ser católico?, ¿Puede un progresista de izquierdas estar en contra del matrimonio homosexual?, ¿Puede una lesbiana estar en contra de la eutanasia?, ¿Se puede ser obispo y participar en la manifestación del orgullo gay?, ¿Se puede ser católico y de izquierdas?, ¿Se puede ser de derechas y ser ateo?, ¿Se puede ser monja y apoyar el aborto?, ¿Se puede ser monja y de izquierdas?, ¿Se puede ser del PP y estar casado con alguien de tu mismo sexo?, ¿Se puede ser católico y promover el uso del preservativo?, ¿Se puede ser cura y gay?, ¿Puede un cura tener el VIH?, ¿Puede un progresista estar a favor de la represión sexual?, ¿Puede un conservador de derechas dar clases sobre diversidad sexual?, ¿Se puede ser lesbiana y penetrar analmente a una monja?
Todas las respuestas anteriores son afirmativas….
La Teoría Queer trata de desencasillar los géneros, los roles establecidos socialmente, los prototipos y las definiciones. Esta Teoría puede aplicarse a cualquier aspecto de nuestras vidas.
Tanto la derecha como la izquierda acogen iconos y los hacen suyos y exclusivos, signos caracterizadores e identificadores.
Estoy harta de que nos clasifiquemos por paquetes, si eres progresista se da por hecho que compartes todas las ideas, prácticas, programas electorales de la izquierda y eres enemigo irreconciliable de cualquier postulado de la derecha.
Si eres cristiana, se espera que te comportes de una determinada manera y seas coherente con toda la idea preconcebida de cristianismo y seas enemigo de todo lo liberal.
Pues bien, reivindico el derecho a ser una persona libre, a no tener que adoptar todo el pack, a no dar por hecho la cosas, a no dejarnos arrastrar por lo lógico, lo coherente y las normas sociales, reivindico el derecho a conformar la personalidad libremente, cogiendo de aquí y allí, sin tener que adoptar una identidad impuesta por los demás.
Al igual que al nacer nos dividen en hombre o mujer según lo visible, para simplificar toda la complejidad que plantea el ser humano.
Cuando crecemos nos dividen en pensamiento ideológico de izquierda o derecha, así de fácil, sin matices, es una aberración tratar de resumir el pensamiento humano en blanco o negro.
Amén.